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MÉTODO DE ORACIÓN
Adaptado para nuestro uso del Método de Oración de Matthew Henry con el fin de crecer en conciencia devocional, comunión renovada, y dependencia en Dios para Su gloria en nuestras vidas mediante la oración.
Usando tu Biblia, a base del texto en el que te encuentras en tu lectura personal, considera orar de la siguiente forma (también puedes usar el programa del domingo como guía siguiendo los textos incluidos):
ADORACIÓN
En esta primera parte de la oración, queremos considerar quién es Dios y cómo es Él que merece nuestra adoración. Queremos reconocerlo de acuerdo a como Él ha revelado Su persona, su carácter y atributos mediante Su Palabra.
Piensa sobre el texto que tienes frente a ti haciendo las siguientes preguntas:
- ¿Quién es Dios? Ejemplo: Creador, Rey, Juez, Protector, Padre…
- ¿Cómo es Dios? ¿Qué atributos puedes ver? Ejemplo: santo, justo, misericordioso, fiel, omnipotente, omnisciente, omnipresente, etc.
Considerando la persona y el carácter de Dios, ora en adoración, reconociendo a Dios por quién Él es, declarando las razones que Él es digno de nuestra vida.
CONFESIÓN
Habiendo reconocido a Dios en su grandeza y perfección, debemos así también reconocer nuestra pequeñez y pecaminosidad ante Él. Al orar en confesión nos acercamos a Dios en humildad y honestidad quejándonos de nosotros mismos, presentando nuestros pecados y buscando no solo Su perdón sino ser transformados por Él. Nuestra confesión nos ayuda en gran manera a crecer en arrepentimiento. Es humillarnos ante Dios.
Usando el texto Bíblico, piensa haciéndote las siguientes preguntas:
- ¿Hay algún pecado en particular resaltado en el texto? ¿Cuál es/son?
- ¿De qué manera ves que el texto te culpa, corrige o confronta?
- ¿De qué manera deseas ver que Dios te cambie/transforme? ¿Con qué batallas?
Ora en confesión diciéndole a Dios las maneras en que fallas ante Él y el prójimo con tus pensamientos, palabras, y acciones. Reconoce tu maldad y pídele a Dios que te perdone a causa de Cristo y te transforme para ser más semejante a Él.
PETICIÓN
Todos tenemos necesidades. Algunos por mejor salud espiritual, por situaciones personales, necesidades físicas, provisión, dirección y mas. Al orar en petición le decimos a Dios aquellas cosas que vemos que necesitamos de Él de manera personal y con honestidad. Teniendo consciencia que es con Dios a quien nos dirigimos, no pidamos en exigencia sino en súplica. No aferrándonos a nuestra voluntad sino buscando conformarnos a Su voluntad.
Piensa:
- ¿Cómo está tu relación con Dios?
- ¿De qué forma deseas ver a Dios obrar en ti o en tu vida?
- ¿Cuáles son tus necesidades?
- ¿Crees que lo que pides para ti es de acuerdo a la voluntad de Dios? ¿Por qué?
INTERCESIÓN
Todos tendemos a ser egoístas y pedir solo por lo que nosotros deseamos o pensamos mejor para nuestras vidas. Pero, ¿qué tal de las personas y el mundo a tu alrededor?
¿Cómo es que aquellos a tu alrededor están necesitados de Dios? ¿Qué es lo que necesitan de Él? ¿Necesitan salvación, guíanza espiritual, justicia, provisión física, mental o emocional, etc? ¿Qué problemas ves a tu alrededor que requieren la intervención de Dios?
¿Quienes son? Piensa en tu familia, tu iglesia, comunidad, ciudad, país y el mundo.
GRATITUD
Ora dando gracias a Dios por las misericordias recibidas de su mano y las maneras que le has visto responder a tus peticiones y necesidades. ¿De qué forma has visto que el Señor ha sido misericordioso contigo? ¿Hay alguna petición contestada por la cual debes dar gracias a Dios?
Oración de Gratitud por el Evangelio 一 Recuerda y agradece a Dios por el evangelio.
Habiendo confesado nuestro pecado y necesidades, Dios no desea que vivamos en culpabilidad, temor o inseguridad, sino en respuesta a la persona y el trabajo de Cristo; en amor y asombro por Cristo de acuerdo a la luz del gran anuncio del evangelio. Esto es lo que motiva nuestra obediencia y nos da confianza al orar y vivir en esperanza segura sabiendo que hemos sido declarados justos por Dios y tenemos acceso a Él. Repasa el evangelio en oración.
Usando el texto Bíblico, piensa haciéndote las siguientes preguntas:
- ¿Cómo es que este texto nos apunta hacia Jesús y lo que Él hizo/hace?
- ¿Cuál es la buena noticia que corresponde al texto?
Ora recordando y así también apreciando quién es Jesús y qué es lo que ha hecho por ti.
En general, ¿qué razones tienes para dar gracias a Dios?
CONCLUSIÓN
En forma de resumen, concluye tu oración confesando humildemente que deseas ver la voluntad de Dios cumplirse. Pide que tu oración sea aceptada a causa de Cristo, para que Él sea exaltado en todo. Pide perdón por si hay algo mal-dicho o mal-pensado o errado en tu oración.
Encomiéndate a la gracia y voluntad de Dios declarando que tu confianza está en Él; que recibes y te sometes a la voluntad de Dios cualquiera que sea. Qué confías que todo lo que Dios hace es bueno y descansas en Su soberanía.
Finalmente, concluye tu oración en solemne alabanza apropiada a Dios.
Recuerda que oramos a Dios Padre, en el nombre de Dios Hijo (Jesús), capacitados por Dios el Espíritu Santo que habita en el creyente. Un solo Dios en tres personas distintas. Mientras podemos dirigirnos a cualquiera de las tres personas de la Divina Trinidad, no debemos confundir estas tres personas o sus roles/acciones.
RECOMENDACIONES
Usa tu Bíblia—Lo mejor de usar la Bíblia para orar es que cuando no tenemos las palabras para orar, Dios nos da las Palabras.
Usa el programa del domingo. Mira como la estructura de nuestro orden te ayuda a orar al guiarte por varios textos Bíblicos específicos, reflejando la historia de redención.
Escribe tu oración. Esto te ayudara a meditar con mas calma y profundizar en lo que Dios te dice mediante Su Palabra y lo que deseas expresar a Dios en respuesta en tu oración.
Ora regularmente. Como toda disciplina, crecemos en la practica.
Ora con otros. Escucha como otros oran y aprende de aquellos que dan buen ejemplo.
Haz preguntas para seguir creciendo.
Da y recibe critica constructiva a cómo sea posible o permitido.
No confíes en tus emociones. Confía que eres escuchado por Dios gracias al acceso ganado por Cristo y Su intercesión presente y la capacitación del Espíritu Santo.
Ora sin cesar.
